lunes, 4 de octubre de 2010

Castillo de Arena - Pierre Oscar Levy / Peeters

Edición original: Châteu de Sable.
Fecha de edición: Septiembre 2010.
Guión: Pierre Oscar Levy.
Dibujo: Frederik Peeters.
Formato: Libro Rústica. 103 páginas. Blanco y Negro.
Editorial: Astiberri.



Es difícil que un tebeo de Frederik Peeters no consiga sorprendernos de alguna manera. En mi anterior comentario sobre la última (en ese momento) obra del suizo hacía un pequeño resumen de su bibliografía y contaba como había sabido sorprender al lector, un título si otro también, con nuevas propuestas, siempre originales e imaginativas, para contar sus historias desde una perspectiva apenas conocida en el tebeo. En este título, si no me aterrara el hecho de repetirme en las reseñas, podría empezar de la misma manera. Y es que Peeters lo vuelve a hacer, vuelve a experimentar y vuelve a conseguir resultados francamente notables.



Tres familias se encuentran en una playa, han llegado a ella en una calurosa tarde de verano para disfrutar de un día en compañía de sus hijos, mujeres, maridos. Todo parece ir perfectamente hasta que encuentra el cadáver de una joven, desnuda, flotando en el agua. Los intentos de reanimar el cuerpo son en vano, la muchacha lleva ya tiempo muerta, pero los misterios de la playa que han elegido para pasar el día no terminan ahí, pronto se darán cuenta de que en aquella costa las personas envejecen mucho más rápido de lo normal y que, por más que lo intenten, jamás podrán escapar de ella.



El argumento puede resultar ya de por si interesante, pero el autor suizo si por algo se caracteriza como historietista ( y lo lleva demostrando obra tras obra) no es por el QUÉ nos cuenta en sus magníficas historias, si no por el CÓMO. Frederik utiliza todos los medios al alcance para mantener la tensión de el lector (incluso pequeños engaños de guión que en esta ocasión me parecen válidos) que éste no pueda levantar la vista de las viñetas, y mientras nos propone una historia de un asesinato sin resolver, de acontecimientos paranormales, de ver como sus personajes pasan de la resistencia más absoluta y la desconfianza, a la aceptación y más tarde a la resignación, en realidad nos está mostrando una alegoría directa de la vida.
Gracias a la especie de maldición que pesa sobre la playa donde Peeters sitúa su historia, que lleva a sus momentáneos habitantes a envejecer a un ritmo increíblemente desorbitado, una vida entera durará un solo día. Así nos da tiempo a conocer toda la vida de algunos de ellos, desde su iniciación instintiva al sexo hasta su madurez y senilidad. En sus páginas también es fácil encontrar una crítica social soterrada debido al carácter radical que el autor otorga a alguno de sus personajes y nos deja ver como todos y cada uno de nosotros construimos nuestro personal castillo de arena y nos mantenemos a la espera de que el mar lo inunde, dejando pasar la vida y no pudiendo disfrutar apenas de ella.



En fin, yo tengo que seguir manteniendo que, independientemente de que a Peeters le queden las historias más o menos redondas, (en este caso, es cierto que queda la sensación de que a la historieta le faltan páginas para desarrollar y explotar del todo el argumento) es muy digno de aplauso el hecho de que con cada un de ellas intente llegar al lector de un modo distinto, intentando explorar nuevos argumentos.



Sería injusto si en esta reseña me limitara a hablar solo de Frederik Peeters y no hiciese mención alguna a Pierre Oscar Levy, prestigioso director de cine Francés (actualmente está rodando la versión cinematográfica de Píldoras Azules) y creador del argumento de la obra de la que hablamos hoy.

Astiberri es la editorial responsable de que podamos seguir disfrutando del trabajo de suizo por aquí.



A la niña no parece caerle bien el desconocido que encuentran al llegar a la playa.


La indiferencia de los niños hacia los nuevos visitantes se muestran en esta secuencia.


Primeros auxilios a lo Peeters.


Francamente notable es ver como pasa el tiempo por los personajes de Castillo de Arena. Peeters consigue que todos ellos sean reconocibles a pesar de los múltiples cambios que afrontan durante la lectura. Los rasgos de la vejez, evidentemente, los dibuja más marcados y profundos.




Fantástica página en la que Peeters nos muestra el amor y la resignación.




"El gusto por lo simbólico, los apuntes bufonescos y una de las claves de la trama remiten también en Castillo de arena de forma inevitable a El Ángel exterminador de Luis Buñuel. Asimismo, el cine está en las raíces de esta obra dado que en su origen fue un guión para una película que no ha visto aún la luz y que ahora ha sido rescatado en forma de cómic."
Tebeotopia en Sigue al Conejo Blanco.

"Inclasificable. Sugerente. Surrealista. Poético. Cómico. Desasosegante.  Trágico. Terrorífico. Inquietante. Diferente. Extraño. Gráficamente impecable. Espléndido. En una sola palabra… fascinante. Así es Castillo de Arena, el más reciente trabajo de Frederik Peeters"
Mikel en Rodeado de Papel.




"Es originalmente un guión (nunca filmado), escrito por Pierre-Oscar Levy, quien también adaptó la idea en mi píldoras azules al cine. Este nuevo álbum, previsto para Atrabile, tiene un centenar de páginas de cómic en blanco y negro más rápido que el paquidermo, una cierta urgencia. La historia es muy buena: se parece a un cuento de Bradbury, pero con un bien social fundamental, un lado negro y mucho más"
Según una entrevista a Peeters para Bodoï.



Un saludo.

7 comentarios:

  1. Menudo tebeazo, una gozada. Un saludo, y gracias por citar mi humilde reseña!

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  2. Gracias a ti, Mikel, por comentar.
    Un saludo.

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  3. Otra obra del gran Peeters, y , por supuesto también de Pierre Oscar Levy no podemos obviarle, aunque el desarrollo de la historia pudiera haber sido otro y Peeters habla de "una cierta urgencia". Estoy de acuerdo en que lo que hace imprescindible a este artista es el COMO cuenta sus historias.
    En este caso creo que juega un papel muy importante el hecho de ser una obra de ambiente fantástico y muy simbólico y el entorno en donde sucede. Grandes páginas habría que destacar, no sólo una.
    Por otra parte, toca esperar cómo se resuelve la adaptación del Píldoras azules, por parte de Levy.

    Un saludo.

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  4. Yago.
    Uf. Creo que es un libro complicado de llevar al cine. Funciona perfectamente en su formato original gracias al gran hacer de Peeters que aprobecha en esa obra sus dotes de historietista como nadie. Yo, personalmente, tengo muuuuchas dudas si funcionará en distinto formato (aunque bien es cierto que estoy con muchas ganas de descubrirlo)

    Un saludo.

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  5. Recién terminado, me ha encantado, desde la segunda página, al ver dibujada la playa de Gulpiyuri en Asturias.

    Una gran reseña.

    Un saludo, David

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  6. Gracias David! Estas cosas me gustan :)y no había caído en ello.

    Un saludo.

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  7. Mira que me gusta Peeters, pero nada como Translation, Pildoras Azules o Lupus. Estos últimos no me han llegado igual.

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